domingo, 11 de abril de 2010



Decidido a seguir los vientos que empujan mis velas, algunas tardes cruzo al abismo del misterio, dejo atrás la insípida forma de besar de aquellos muertos entre abrazos y labios nuevos, y evito el miedo a la profundidad grande caminando por el alambre estrecho que separa el mar del cielo o mi vida vivida y la futura.

Beodo y sin prisa, medio payaso, fanfarrón medio artista, tropezando con los sueños y la osadía, perplejo y cansado de arriesgar para el empate, de fallar sin portero, de perder como hábito, miro aquí entre las nubes el suelo lejano que me reta…y en un alarde de valentía me inclino por la novedad tan repetida de empezar de nuevo,…. y lanzo al vacío mis rutinas y mis huesos….

Ya mañana será otro día y aunque parecido, muy diferente en brillos, reflejos, colores y destinos al de ayer. Solo si lo intento puedo saber lo que podría haber sido.